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La mitad del tiempo se la pasa resistiendo. La otra mitad indignándose.








jueves, 10 de agosto de 2017

Quiero ser como Beckham, aunque ahora quieren ser como Messi o como Shakira




¿Se acuerdan de aquella divertida película de la chica india que quería jugar al fútbol y cuyo modelo era el futbolista? La chica Jess quiere ser jugadora, en lugar de estudiar y hacer lo normal de una sociedad normal, y todo su empeño es participar en un equipo femenino. Bueno, en cierto modo, ella era rompedora. No sé si se puede decir lo mismo de muchos niños y jóvenes que igual querían ser como él no solo por su juego sino por lo que cobraba, y por sus marcas de slips y su paquete, o por sus beneficios publicitarios o por su amplio repertorio de negocios de los que no sabemos. Porque los niños, créanme, son muy subliminales. Dicen querer ser como tal personaje y todos nos pensamos que es meramente por la imagen más conocida del personaje. Pero un tipo de estos trae en fila otra serie de modelos en sí mismo, imagen de triunfadores, de gente reconocida, de personas que siempre se lo pasan bien (menos cuando se separan y lo pasan mal por la pasta que tienen que soltar), de tipos que siempre andan de fiesta en fiesta y con tíos y tías que no se les resisten, de gente bien vestida y mejor perfumada (aunque vaya usted a saber de sus halitosis), de hipermillonarios...Porque los niños, además de subliminales son también muy egoístas y este don o plaga es algo que explica que de mayores seamos como somos de propietarios ávidos de todo lo que nos caiga. 

Viene a cuento de las preferencias que tienen hoy los niños respecto a lo que les gustaría ser de mayores. Una pregunta que ya nos hacían hace más de medio siglo, solo que entonces nos preguntaban las amistades de nuestros papás y ahora son las encuestas las que hacen de amistades de los papás. Y así veo que no ha evolucionado mucho el panorama de los últimos años, que los niños quieren ser futbolistas, policías, maestros y ¡youtubers! Esta última opción se abre paso y no sería de extrañar que los próximos años fuera destacando hacia la cabeza de la clasificación. Entre las niñas parece que prima algo más el modelo estable, y sus preferencias son: profesoras, doctoras, veterinarias, peluqueras y cantantes. Por supuesto, dejo la considerada reflexión a ustedes, porque todas esas preferencias nos indican con claridad la influencia y manipulación que todo lo mediático tiene sobre las tiernas y adultas edades.  Ah, sobre personajes estrella que desearían los chicos como jefe o líder pocas dudas les caben: Messi (naturalmente no parece importar que haya sido condenado a cárcel por los tribunales debido a delitos fiscales) y Shakira. Por cierto, el otro día estrené unos gayumbos marca Beckham porque yo también quería ser como Beckham. Y es que las tendencias duran todo lo que se quiera que duren.


6 comentarios:

  1. Me acuerdo de la película...pero...¿ y si ella no hubiera triunfado en el fútbol femenino, y si no hubiera marcado un gol ???
    Seguro que su padre la encerraba, su hermano le pegaba dos yoyas y su novio la repudiaba.
    Así, que lo que puede ser un motivo de satisfacción (palabras del rey emérito) podría muy bien a pasar a ser motivo de sanción.
    Arriesgarse es lo bueno. Sabiendo que es más probable que fracases que que triunfes. Por eso me gustan los americanos. Están preparados para la derrota , y saben que la empresa es probable que fracase, pero que de ello se aprende.
    Nosotros no estamos preparados para ello. Nos enseñan a querer ser como Messi, pero sólo la parte tocante al dinero, lo demás no. Lo demás es aleatorio. Da igual que engañe, estafe, esconda o trapichee con lo que tiene obligación de cotizar ( y sino a Mónaco, a jugar allí y a cotizar allí); y nos enseñan, los padres, claro, a vitorearle cuando está a pie de los Juzgados por delinquir, al grito de ¡ Messi és nostre i Espanya ens roba ¡. Todo un canto de sentido común.
    Salut

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    1. Arriesgarse es bueno, pero en América-USA han tenido siempre más posibilidades que aquí, con creces, y no estoy seguro que estén preparados para la derrota, tanta violencia indica algo en el sentido de que la frustración que se genera en los individuos la "realizan" con las armas. A mí me repugna que aquí aún se jalee a un delincuente, ¿no tienen que decir nada al respecto los Arran y los de esa órbita? En fin, como los ladrones somos gente honrada, que decía la película, todo vale, ¿no?

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    2. "...tanta violencia indica algo en el sentido de que la frustración que se genera en los individuos la "realizan" con las armas..."
      Buena respuesta, pero contesto: aquí no vamos armados, si lo fuéramos sería peor que en EEUU. No lo dude.
      No hay más frustados que en Argentina (allí todos son sicólogos y vienen a trabajar aquí para ayudarnos), pero los frustados que hay están dispuestos a todo.
      Un abrazo

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    3. No te digo que no, jaj. Aquí de momento triunfan las armas de la mentira y sucedáneos.

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  2. Los niños eligen en cada época los oficios que triunfan en la sociedad, por su carácter simbólico más que por el económico.
    Hoy ser famoso y tener abundancia material es el objetivo de muchos de los críos. Es lo que ven y oyen en todas partes. Por fortuna, la cultura es cíclica y esto cambiará algún día. Quizás llegue a ser deseado ser filósofas, escritores, músicos, jardineros; y se venere el altruismo y la cooperación antes que la competencia y el poder sobre los demás.

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    1. Cierto, la referencia simbólica está ahí, porque se supone que los niños no tienen suficiente criterio sobre el valor de las cosas. LO que sucede es que hoy cada personaje/símbolo tiene un tirón: se le ve como alguien con poder, prestigio, mucho dinero, acceso y reconocimiento mediático por doquier. Precisamente hay que ver lo que enganchan las redes sociales y su multiplicidad y los youtube y televisiones.

      Si algún día los modelos son otros, una de dos, o ser filósofo también está vinculado a poseer mucha renta o es que los valores mercantilistas y productivos han cambiado totalmente. No soy ya suficiente optimista ni esperanzado de que esto último suceda.

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